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viernes, 24 de marzo de 2017

Método Montessori

Normalmente en el blog, hablo nada más que de literatura, de series y películas, y algún que otro post descarriado sobre algo relacionado con lo anterior. Hoy hablo de este tema porque va a salir en más de un post a partir de ahora.

Como ya comenté anteriormente, he sido madre hace 15 meses. Tengo la niña más bonita del mundo, pero… ¿qué queréis que diga la madre si no? Ser madre es algo maravilloso, pero a la vez tienes multitud de sentimientos encontrados. De los que más abundan además del amor y el cariño que te sale por cada poro de la piel, es la preocupación. La pregunta de ¿Lo estaremos haciendo bien? Es la que más me hago a lo largo del día. Esto te lleva a querer saber más, a investigar nuevos métodos de educación, nuevos libros… y los antiguos también para que negarlo. Después de leerlo todo, absorberlo todo, escojo lo que me hace sentir más tranquila, lo que me dicta mi sentido común.
Así que estoy de acuerdo con la educación respetuosa, con la crianza con apego y con buscar la autonomía del niño. No soy extremista, no llevo a raja tabla todo, pero sí me siento más afín a esta manera de pensar.



Seguro que habrás escuchado hablar del método Montessori. Últimamente está muy en boga, aunque precisamente nuevo no es; estamos hablando de un método centenario. Fue creado por María Montessori nacida allá por 1870. Fue la primera mujer italiana que estudió medicina. Pero no se quedó ahí, siguió estudiando psiquiatría, pedagogía… llegó a convertirse en una eminencia en lo que a la educación de los niños se refiere. Empezó estudiando a niños psicópatas y niños con demencia; y terminó teniendo su propia teoría con dos “casas para niños” en Roma y difundiendo esa teoría por Italia y el resto del mundo.
En España ya tenemos guarderías y escuelas que siguen este método y van proliferando.


El método se centra fundamentalmente en niños en etapas preescolar, pero se lleva a todas las edades o periodos evolutivos, que según María, había cuatro.
Consiste en desarrollar la autonomía del niño, fomentar la iniciativa y la capacidad de respuesta del niño. Para ello se basa en tres pilares: en un adulto preparado, en un ambiente preparado, y en un material especialmente diseñado para ello.

El adulto es un guía que ayuda y estimula al niño, acompañándolo. Es decir, observando al niño, va viendo cuáles son sus necesidades y van dándole lo que él necesita. No es cuestión de obligar, de ir por delante del niño, sino de seguirle a él. 


El ambiente tiene que estar preparado para que el niño tenga todo a su nivel, ordenado, simple, para que sepa dónde está todo en cada momento, y pueda encontrarlo sin necesidad de un adulto.
Los materiales están diseñados especialmente para que el niño pueda reconocer el error por sí mismo. Están hechos de materiales nobles, normalmente de madera. Además de eso, suelen aconsejar que tengan un tamaño real, que refleje el trabajo que se hace en casa o en la sociedad día a día (cocinita, kit de limpieza…) para que el niño vaya cogiendo autonomía.



Lo he explicado todo muy burdamente y lo siento, es un tema muy extenso e interesante. Yo aconsejo que si estáis interesados, os paséis por Internet y por los miles de blog que nos acercan a esta forma de vida, porque sí, el método Montessori termina siendo una forma de vida. Tengo mucha bibliografía que iré comentando por aquí, pero mientras, os dejo el enlace de un blog que me ha encantado desde que fui madre: Tigriteando.


¿Conocíais este método? ¿Lo seguís o habéis seguido? ¿Sois partidario de otros métodos existente? Soy toda oídos, bueno, mejor dicho ojos. 

miércoles, 22 de marzo de 2017

El silencio de la ciudad blanca – Eva Gª Sáenz de Urturi



No hay nada mejor que investigar un libro, una vez leído, para hacer una reseña.
Soy de esas lectoras que apenas lee las sinopsis de los libros para evitar que me los chafen ya que últimamente en las sinopsis ponen demasiada información para mi gusto.
Así que buscando en Internet sobre la novela y la autora, he descubierto que es la primera parte de una trilogía, y atención: la segunda parte sale el 4 de abril!! Los ritos del agua. Así que tengo que confesar que estoy muy ilusionada por poder reencontrarme de nuevo con los protagonistas de esta historia.

Eva García Sáenz de Urturi es una escritora nacida en Vitoria, Alava, madre de dos niños, que empezó sus andanzas por la literatura de la mano de La Saga de los longevos allá por el 2012. Y puntualizo lo de madre de dos niños porque es lo primero que me ha llamado la atención de ella. Eva se documentaba para escribir La Saga de los Longevos  por la noche, cuando dejaba a los niños descansando. Y yo, que solo tengo una hija, caigo rendida a las diez de la noche cual gallinita, sin poder levantar los párpados para leer una sola línea. Así que para mí tiene un mérito inmenso. Pero no solo eso, sino que después de documentarse; de lograr escribir la novela, no encontró editorial que lo publicara así que se autopublicó en Amazon. Fue un verdadero fenómeno literario.
Tengo que decir, que admiro a Eva no solo por ser capaz de conciliar su trabajo con su vida familiar; por lograr sus metas y hacerlo con sobresaliente, sino porque, para mí, es una gran escritora y a lo largo de la reseña iré explicando las razones.


El silencio de la Ciudad blanca, como ya he comentado, es la primera parte de una trilogía, y la englobamos dentro de la novela negra.
Está ambientada en la ciudad natal de la autora y personalmente considero que Vitoria (y sus alrededores) es una protagonista más. Eva nos hace viajar gracias a sus descripciones. Se notan las horas de trabajo y documentación tanto histórica, costumbrista y mitológicas… y todo eso de manera amena, suave, y haciendo disfrutar. Tiene el don de abducir al lector y transportarlo hasta donde está pasando la acción. Me he sentido como si estuviera acompañando a los protagonistas durante todo el trayecto. He visitado monumentos, he vivido las fiestas de la ciudad, he corrido por sus calles… digamos que me ha hecho vivir la historia desde el principio.



Es una novela amena, dinámica y muy adictiva. Ya desde la primera página sabemos el final. Sí, el lector sufre un shock nada más empezar y eso es lo que hace que te quedes pegado a las páginas sin remedio.
Está dividida en dos tiempos: el actual o contemporáneo, 2016, y el pasado, 1969. Ambos convergentes, ya que van desarrollándose todas las historias, avanzando en el tiempo, hasta completar todo el puzzle con las piezas que nos va dejando la autora.
Es curioso porque a lo largo de la novela no solo viajas al lugar donde transcurre la acción, sino que también vas viajando en el tiempo. Saltas hacia atrás, al 1969, vuelves al presente, y de golpe al futuro, puesto que te habla de todo lo que le ha pasado. Es… vertiginoso.

Está narrada en primera persona, salvo los saltos al pasado que alterna entre primera y tercera persona. Ese uso de la primera persona da cercanía; lo haces tuyo, participas en la acción, eres uno de ellos. Sufres y reaccionas a sus problemas, y disfrutas con cada paso hacia delante en el caso. Claro que no solo se debe a la forma de narrar, que es sublime, sino que nos encontramos ante personajes muy conseguidos, tanto  los principales como los secundarios, e incluso los que solo salen de refilón, puesto que todos tienen vida propia. Me gustaría poder preguntarle a la autora si todos ellos están basados en alguien que conoce, porque de verdad que parecen vivos.
Los protagonistas son una pareja de inspectores que podríamos calificar como antihéroes. No son perfectos, tienen muchos problemas que los hacen ser peculiares, diferentes, pero eso sí,  son los mejores en su terreno: Unai está especializado en perfiles criminales, mientras que Estibaliz se centra en la victimología. Son un tándem, pero uno un tanto desbocado porque no les gusta seguir las normas.

La trama es espeluznante pero siempre narrado con elegancia, sutilmente, no se recrea en los asesinatos, aunque sí los describe haciéndote sentir allí. Por lo que he leído, la autora se hizo dos cursos en una academia de policía para poder ser fiel a la realidad sin caer en lo gore y desagradable. Tengo que decir que lo ha conseguido.
Nos hace ir pensando y descartando asesinos por cada capítulo que leemos, aunque confieso que descubrí al asesino llegando al último tercio de la novela. No la relación con los demás protagonista, pero sí quién era.
Y por supuesto resaltar el FINAL! Qué final madre mía. Muy acorde con la novela, no defrauda, y desde que sé que tiene continuación, más extasiada me ha dejado.

La novela me ha durado un suspiro; un maravilloso suspiro que ha sabido a poco. Me he sentido dentro de una de estas películas negras, que te hacen estar con el corazón encogido a todas horas y mirando por encima del hombro. No en vano, están pensando en llevarlo a la gran pantalla. Deseando estoy. 


Así que tengo dos asignaturas pendientes: leerme la continuación: Los Ritos del agua y ver la película en cuanto salga.
Muy, muy recomendable.

martes, 21 de marzo de 2017

Volviendo a la vida en blogger.


Antes de nada, saludaros. Hace mil que no me paso por el blog, que no escribo, que no os visito…vamos, que os tengo abandonadísimos pero es por una razón de peso. Un repaso/resumen de estos años atrás ha sido: venirme a vivir con mi novio, casarme, y hace un año y poco, ser mamá. Entonces entre el trabajo, la niña, la casa, el marido, el perro, la vida en sí, no tenía tiempo ni para respirar, cuanto menos para leer, y ya no os cuento para reseñar y visitaros.

Hace poco tiempo atrás, ha tenido lugar un hecho no raro en esta época que vivimos que me ha dado lugar a volver a tener hábitos lectores, volver a tener hueco para estudiar, para disfrutar de mi niña, y ¿por qué no? Para leer y escribir.
No prometo visitaros todos los días como antes, pero sí pasarme de vez en cuando por vuestros blogs para coger ideas, babear de envidia y esas cosas.

Lo dicho, saludos a todos!!! 

viernes, 5 de febrero de 2016

Balance literario 2015


Muchos son los cambios que han tenido lugar en mi vida. Esos cambios han hecho que por motivos de salud, permaneciera mucho tiempo en casa, en el sofá, así que sí, este año he llegado al objetivo marcado en Goodreads de 50 libros. Frente a los 116 libros del 2010, y los 65 del 2011, los 55 libros del 2012, y los 45 del 2013, 44 libros del 2014, me quedo con 60 libros leídos este 2015. De esos 60, uno he abandonado sin leer porque no podía con él.

Agrupándolos por géneros:

Romántico: 19
Misterio, aventuras y negra: 25
Infantil y juvenil: 2
Narrativa contemporánea: 2
Terror: 0
Histórica:0
Clásicos:0
Fantasía: 0
Inéditos: 0
No ficción: 9
Teatro: 0
CIFI: 0
Comic: 2

Este año he leído más policíaca que romántica, curiosamente. Y he aumentado el numero de libros de no ficción. Es lo que tiene el embarazo y los niños, que te hacen estudiar de nuevo. 
Sigo sin catar la CIFI, clásicos e histórico. Y en comics he subido un librillo. 

En fin, 60 libros leídos y disfrutados. El 2016 va a ser muy complejo en cuanto lecturas. Así que el objetivo que me he marcado en Goodreads es muy, muy bajito, 20 libros. A ver si llego. 

¿Y vosotros, habéis cumplido vuestros objetivos?

viernes, 2 de enero de 2015

Balance literario 2014



Definitivamente el cambio de vida ha influido en el tiempo libre para todo, no solo para las lecturas sino para la vida virtual en su amplio término.
Tengo totalmente abandonado este mundillo, aunque entro en varios de vuestros blogs para leer vuestras recomendaciones. El problema es que mi tiempo libre lo comparto entre la familia (perro incluido), la cocina (un nuevo mundo descubierto), la fotografía (otra afición descubierta) y el mundillo literario y virtual. Llego a todo a duras penas, pero por aquí sigo.

Me saqué una cuenta en Goodreads y me propuse un objetivo de lectura de 55 libros y como el año pasado, el objetivo marcado, no ha sido cumplido. Frente a los 116 libros del 2010, y los 65 del 2011, los 55 libros del 2012, y los 45 del 2013, este año me quedo a 44 libros leídos.. Además de esos 44 libros leído, tengo 2 empezados y no terminados por incompatibilidad.

Agrupándolos por géneros:

Romántico: 19
Misterio, aventuras y negra: 20
Infantil y juvenil: 0
Narrativa contemporánea: 4
Terror: 0
Histórica:0
Clásicos:0
Fantasía: 0
Inéditos: 0
No ficción: 0
Teatro: 0
CIFI: 0
Comic: 1

La romántica y el género policíaco van de la mano, un fifty-fifty, puesto que desde siempre han sido mis géneros estrellas.
Sigo sin atacar a la CIFI y al histórico, y esta año no he leído ningún clásico… Pero me mantengo, más o menos, en narrativa contemporánea.

En fin, solo 44 libros leídos, pero bien disfrutados. Vuelvo a repetir muchos autores estrellas, de esos de los que soy fan incondicional, y le he dado oportunidades a los desconocidos.

Este año 2015 me he puesto como objetivo, leer 50 libros en el año. A ver si lo consigo. Voy a intentar tocar otros géneros, aunque sea uno de cada, pero lo veo complicado. Con el poco tiempo que tengo, siempre termino leyendo lo que me gusta.

En fin, ¿y vuestros objetivos literarios? ¿Han sido cumplidos?

viernes, 24 de enero de 2014

El color de los sueños – Ruta Sepetys

Hoy os acerco a una novela encuadrada dentro del género narrativo, que me ha llegado al corazón, y que me atrapó entre sus páginas desde el principio. Lo han traducido como El color de los sueños, pero su título original es Out of the Easy.
Está escrito por la autora americana Ruta Sepetys , de 47 años  y de padre lituano, de ahí ese nombre que como ella bien dice, es casi impronunciable.



Nos sitúa en Nueva Orleans, en fin de año de 1950, describiendo de manera magistral todo aquel entorno. La trama se desarrolla en el Barrio francés, la zona pobre de Nueva Orleans, en una de sus calles principales, la calle Royal. No solo se centra en hablarnos de la ciudad en aquella época, sus calles, plazas y demás, sino además nos presenta las cosas típicas de allí: el Mardi Grass, la Sugar Bowl, las comidas típicas… Es como si nos viéramos absorbidos, por ese poder de descripción, y pasáramos a vivir con la protagonista, pisando las calles que ella pisa, viviendo en nuestras carnes, todo aquello que ella vive.



Está narrado en primera persona por la protagonista, Josie, una chica de 17 años, hija de madre prostituta y padre desconocido. Una niña que tuvo que independizarse con 10 años para huir de ese mundillo, escondiéndose en una librería y rodeándose desde entonces de libros y canciones. Los libros, son la manera que ella tiene para escapar de esa pobreza, de esa soledad.

Toca muchísimos temas pero hay una frase que es donde se cimenta todo el libro: “Las decisiones son lo que moldea nuestro destino” Ruta, la autora, es de las que piensa que si uno trabaja su sueño, logra crearse su propio destino. No está todo escrito, es moldeable, y somos nosotros lo que tenemos que luchar. Esa es la base de esta novela: la superación, el esfuerzo, el seguir luchando, la esperanza.
Además de eso, también nos encontramos con un canto al feminismo, esa lucha de las mujeres por encontrar el hueco en la sociedad que les tenían vetado. Esa lucha por estudiar, por ser alguien, por poder progresar. Encontrándonos de nuevo, con el punto anterior, la superación.
Toca puntos como las familias desestructuradas; el racismo; las distintas clases sociales; la prostitución; la mafia; la ambición; la envidia; el aparentar…

Los personajes están muy conseguidos, están vivos, todos y cada uno de ellos. Hay tres personajes que apenas salen en la novela, sin embargo son los que más importancia tienen, porque son los que le insufla esa esperanza a Josie. Son los que le ayudan a luchar y a seguir adelante. Esos que comento son: Charlie, Charlotte y Forrest Hearne.
Otros son los que le apoyan en los momentos duros: Patrick, Cokie y Jesse. Otros los que le ayudan a vivir: Sadie y Willie, y otros los que le hacen la vida imposible: Louise y Cincinnati.

Es una novela exquisita, detallista, tierna dentro de la dureza que nos describe. Una novela que sorprende y nos atrapa. Tremendamente recomendable.  

sábado, 18 de enero de 2014

El asesino de la regañá – Julio Muñoz Gijón


Es una novela cortita, sencilla, cuyo objetivo es hacer sonreír al lector. Está ambientada en la Sevilla actual, cogiendo de ella todo lo típico y los tópicos.

Sevilla se ve sacudida por unos violentos asesinatos con una cosa en común: el trozo de regañá que dejan en los cadáveres.
Es una novela policíaca donde los investigadores son algo anodinos. Traen un investigador de fuera, para ayudar en el caso, y se encuentra con una ciudad abierta en muchos sentidos, pero cerrada en otros. Son policías de calle, de esos que cometen errores, antihéroes que no saben por dónde empezar ni por dónde acabar.

Podemos considerar esta novela un guiño a ese rancio abolengo que tiene la capital sevillana (que nadie se lo tome a mal, que yo llevo viviendo 29 años en Sevilla y me considero sevillana). Pero sí que hay cosas típicas y tópicas de esta ciudad, que aquí se ven reflejada. Son guiños que quizás, el que es de fuera, no llegue a entenderlo igual que el que es de Sevilla, no disfrutando de igual manera.  Aparecen plazas, iglesias, calles, personas, costumbres, modos, maneras de hacer las cosas muy nuestras. Empezando por las regañás. Digamos que la regañá es una especie de torta dura y muy fina de pan, similar a la del pico o rosco de pan, que se suele servir como acompañamiento.



Tiene una prosa sencilla, de frases cortas sin apenas subordinadas, que junto con la cantidad de diálogos, hacen de esta novela algo dinámico y rápido de leer. Para mi gusto demasiado simple. Me cuesta mucho leer este tipo de novelas, con esta narrativa. Me recuerda a cuando empezamos a escribir en el colegio, cuando solo poníamos: sujeto, verbo y algo de predicado, y sonreías con orgullo por haber hecho un gran párrafo. Con esta misma estructura me encontré la primera y última novela que leí de Federico Moccia. La diferencia que El asesino de la regañá me ha resultado graciosa mientras que la de Moccia me resulto insufrible. En fin… cuestión de gustos porque sé que es un autor muy querido, y lo acepto.


A pesar de esa estructura, es una novela que te hace sonreír y pasar un buen rato entretenido. Además, se lee en una tarde. Mantita, sofá y una tarde para disfrutar de unos locos asesinos con algo de fobia a la modernidad.