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jueves, 18 de enero de 2018

Los tres cerditos - Xosé Ballesteros y Marco Somá


Hoy os traigo el libro favorito de mi pitufa. Nuria tiene ya 25 meses, 2 años y un mes para aquellos que se pierdan con los meses. No, no es ironía ni nada,  yo aun me pierdo, para que mentiros. Cuando te quedas embarazada, empiezas a hablar por semanas; luego cuando nace, por meses... y no, no llevaba bien ni una cosa ni la otra.  En fin, a lo que íbamos, el libro.

No soy muy de clásicos, la verdad. Desde que Nuria llegó al mundo, los evité a toda costa. No me gustan, siempre encuentro algo que me chirría y que me echa para atrás. Os pongo como ejemplo El patito feo: bajo mi punto de vista, más que enseñar a que todo el mundo es diferente y que la belleza está en el interior, enseña que hasta que no eres un cisne, nadie te quiere. Sí, lo se, me lo tomo muy a la tremenda pero.. nada, me sigue chirriando. Sin embargo está claro que a los niños les apasiona y me tengo que inclinar ante ellos y darles el hueco que se merecen.

Este es el caso de esta joya. Porque sí, aunque no me gusten los clásicos tengo que confesar que me he enamorado de este libro, a base de leerlo una y otra vez en bucle. Su frase favorita tras terminar el libro es: "otra vez". Y es algo que me encanta escuchar. Eso sí, hasta que llega la tercera vez y estás deseando que el lobo se queme el culo y no vuelva más, nunca jamás.

Dicen que cuando los niños repiten una y otra vez un libro o una película, es porque hay algo que están madurando, que aun no entienden, que les apasiona, que les aterra o divierte. No se en qué punto estamos con Los tres cerditos, si hay algo que no logra entender, si está madurando algo, o le aterra el lobo pero es masoca, jajjaja, pero después de hablar con mamis de otros compañeros de guardería, parece que este libro es el favorito de la clase.


Es un libro con unas ilustraciones muy cuidadas. Son bonitas, luminosas, coloridas y además con muchos detalles. Antes solo pasábamos por las páginas de puntillas e íbamos al cogollo de la acción. Pero ahora nos llevamos mucho tiempo por página descubriendo cada esquinita, describiendo cada uno de los seres que aparecen en el cuento, e incorporándolos a la historia. Suerte que tengo inventiva y voy añadiendo personajes al asunto. Aunque me tendríais que ver quemando neuronas pensando: "A ver como narices meto yo al caracol este en la historia". Pero es divertido, salvo cuando llegas a la tercera vez que lees el libro: te vas comiendo partes, te saltas personajes,  y ella diciendo, noooo, así noooo.  En fin..

Otra cosa que he descubierto de los clásicos es que cada libro es diferente, tienen otro final, o lo cuentan de otra manera. Le leí durante una jornada en el hospital, Los tres cerditos en otra edición y se me cabreó como una mona chica. Así que nunca más. Si no es la edición kalandraka, no toco los tres cerditos.

Además, los cuentos dan mucho juego para teatralizarlos. Ahora que ha estado malita, hemos hecho manualidades y hemos creado un teatro de Los tres cerditos. Pero claro, hay un problema, ella ya no quiere que sea como el libro, ella ya inventa y desarrolla la historia de otra manera. Mete en la casita a los 4 personajes, o bien los pone haciendo el trenecito, en fin.. lo vive.

Lo recomiendo muchísimo, merece la pena a pesar de ser clásico, jajajjaja. No se me enfaden, eh?

Y vosotros, ¿sois de clásicos? ¿cual de ellos os gusta y cual os repele?

domingo, 14 de enero de 2018

¿Quién mató a Alex? - Janeth G. S.


¿No os ha pasado que os habéis enganchado a un libro o a una película, sabiendo que no es lo buena que esperabais, y no hay forma humana de dejar de leer o ver? Pues así me he sentido con estos dos libros. Sí, habéis leído bien, dos porque es una bilogía. Me los he bebido enteritos, y digo bebido, no porque ande yo con las neuronas trastocadas (que también), sino porque me han durado muy poquito en las manos.

¿Quién mató a Alex? El misterio que nos une, es una novela que se cayó en mis manos cuando paseaba por los estantes de la Biblioteca de mi pueblo. Lo vi, recordé una reseña y.. no lo pude evitar, se vino a casa conmigo.


Es muy, muy intrigante. En serio, no se como lo hace la autora, pero a cada párrafo que pasa quiero saber más y más de la trama. Aunque la historia me pareciera surrealista, los personajes chocantes y la historia de amor imposible, no pude dejar de leer en ningún momento. Mi marido estaba extrañadísimo de que riera sin parar en determinadas ocasiones (y no porque fuera cómico, conste en acta), me escondiera por los rincones para huir de mis responsabilidades, y todo por un libro.
Esto me ha ocurrido en muchas ocasiones (lo de huir), para que mentiros,  pero nunca por unas novelas como estas. Es que no se describirla sin destapar nada de la trama; y si alguna vez la leéis, me gustaría que las descubrierais como yo, paso a paso y sin saltarse ninguna coma, porque, porque.... en fin... es tan, tan.. diferente, sorprendente y tan desconcertante.

No se como calificar a la protagonista: si de una histérica, esquizofrenica, loca de remate, o una chica totalmente cuerda en un mundo de locos obsesivos. Porque tiene mandanga la cosa. Yo soy ella y tras el primer capítulo me hubiera ido con los bártulos a otro sitio.

No contenta con el primer libro, decidí hacerme con el segundo porque ya que había llegado hasta ahí, QUERÍA SABER MÁS!! No podían dejarme así. Así que ¿Quién mató a Alex? El secreto desvelado llegó a mí. Y menos mal, porque me hubiera perdido el colofón, el no va mas, el sumun de rizar el rizo. Madre mía. Pero sí, seguí pegada al libro hasta la última página. Disfrutando, si se puede decir así, hasta el final. Porque disfrutar, disfrutar, pues... veréis, sí, disfruté, pero a la vez estaba asqueada, sorprendida, impresionada... Yo creo que esta historia tiene una especie de droga que no se cómo llega a nuestro organismo.


¿Las recomiendo? Pues para aquellos a los que os gusten las novelas de instituto; de amores imposibles con toques paranormales y ridículos en ciertos momentos; con discusiones familiares; con giros totalmente desconcertantes... pues sí, lo recomiendo. Son unas novelas palomiteras pero muy intrigantes.


lunes, 8 de enero de 2018

Balance literario de 2017



Aunque los dos últimos meses del año fueron algo oscuros en cuestiones anímicos y de lecturas, estoy contenta con mi 2017. No está mal pasar de 5 libros en el 2016 a 41 libros en 2017. Nada mal. Eso sí, nada que ver con los  116 libros del 2010, y los 65 del 2011, los 55 libros del 2012. Más parecido quedó los 45 del 2013, y los 44 libros leídos en el 2014.

Agrupándolos por géneros:

Romántico: 21
Misterio, aventuras y negra: 15
Infantil y juvenil: 0
Narrativa contemporánea: 3
Terror: 0
Histórica:0
Clásicos:0
Fantasía: 0
Inéditos: 0
No ficción: 0
Teatro: 0
CIFI: 0
Comic: 0

La romántica y el género policíaco siguen siendo mis géneros estrellas aunque ha ganado la romántica este año.  Sigue atragantándoseme la CIFI y la histórica pura y dura y no he dado ningún mordisco a los clásicos ni a los juveniles (aunque sí mucho a los infantiles porque se los cuento a mi niña, aunque no los contabilizo, jajjajaja).

En fin, haciendo balance, las lecturas del 2017 han sido buenas casi todas puesto que fueron muy buscadas y disfrutadas. Algunas me gustaron menos, pero no recuerdo ninguno que me hiciera desear ponerlo como tope en la mesa. Así que espero que 2018 sea igual de bueno literariamente hablando.

¿Y vosotras? ¿Cómo ha salido vuestro balance?

domingo, 7 de enero de 2018

Nuevos propósitos


Como cada enero, he hecho una lista de propósitos que me dispongo a cumplir, entre ellos, volver de nuevo a pasar por vuestros rinconcitos y compartir lecturas e ideas. Me pongo manos a la obra, y esta semana intentaré encontrar hueco para abrir la veda.
¡Feliz año nuevo con cierto retraso! Espero que los Reyes magos de Oriente se hayan portado bien con todos vosotros.
¡Nos vamos leyendo!