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jueves, 22 de febrero de 2018

Primeros libros infantiles

Hoy os traigo una entrada diferente. Me la pidió Mi tarde junto a un libro en la entrada anterior y la verdad es que me pareció una gran idea. Ella me decía que quería empezar a comprar libros a sus sobris y no sabía por donde empezar. Y la verdad es que la entiendo. Llegas a la librería, te acercas a la zona de libros infantiles y se te queda la cara desencajada, ojiplática sin saber cual elegir.


Antes de todo, decir que hay libreros fantástico que saben aconsejar como nadie, y quiénes mejor que ellos para decirnos qué libro llevarnos. Pero es cierto que nosotros somos los que mejor conocemos a los peques y sabemos aquello que les encanta, les hace disfrutar y sentir.

¿Qué es lo primero que tenemos que pensar? Evidentemente la edad que tienen. Siempre digo que eso es secundario porque todos los cuentos pueden reestructurarse para que ellos lo entiendan, pero claro, a partir de cierta edad. Los bebés son diferentes, tienen gustos y concentración diferente.

El mundo de los cuentos es algo maravilloso, los hace disfrutar mientras que le estamos enseñando (desde vocabulario hasta algo con referencia al libro), además reforzamos el vínculo entre ellos y nosotros con ese ratito a solas contando cuentos. Hay que introducirlo en nuestro día a día, aunque sea un ratín pequeño.

En los bebes prima el mundo de la percepción. Todo para ello es nuevo, y sus manitas no están bien coordinadas, están aprendiendo. Así que lo ideal son los libros de telas con distintos colores, texturas y si puede ser con crujiditos mejor. Hay libros que al arrugarlos (son de tela evidentemente) crujen porque tienen algo dentro y eso les apasionan. Siempre tienen que tenerlo a mano para poder morderlos, estrujarlos buscando nuevas texturas y nuevos movimientos. Nuria babeaba los suyos. Ella tenía dos: uno que le regalaron, y otro que compramos en el Ikea con espejito (evidentemente no se rompía) incluido. Ambos le apasionaban.
Esos son los libros que ellos siempre tienen que tener a mano.

Conforme van creciendo, podemos ir recurriendo a los libros de cartón, con puntas redondeadas, con pocas páginas con la que desarrollen la psicomotricidad al intentar pasar las páginas.  Y además, podemos tener otros para sorprenderles, hacerles reír, y disfrutar con ellos. Estos los tenemos aparte para que no los rompan y solo en presencia nuestra, podrán manipularlos. Poco a poco, conforme vayan viendo cómo se cuidan los libros, se podrán dejar a su disposición.

Nosotros tuvimos, desde que Nuria era bien pequeña, la colección De la cuna a la luna de Kalandraka. Ya os he hablado en otra ocasión de ellos. Son cuentos repetitivos, sencillos, con unas ilustraciones llamativas que además tienen sus canciones adjuntas.



Esos son ideales para cantarles y pasar un buen rato con ellos. Nuria los sigue cogiendo y se sienta a cantar sola. O bien repite una a una las figuras que aparecen en los libros.

Otros ideales para los bebes son los que tienen marionetas. Les chifla. Cuando son bebés ríen, palmetean y se los meten en la boca. De más mayorcitos, meten ellos la mano y se ponen a jugar y a contarse el cuento solos.


Y otros que les vuelven locos, son los pop-ups y los que tienen ventanitas y se levantan, o se abren, o se desplazan. Esos les encantan incluso de más mayores.


Evidentemente, tenemos que tener mucho más cuidado con estos, pero así vamos enseñándoles a cuidar y mantener los libros.

Espero que os haya gustado la entrada. Seguiré poniendo más ideas conforme se me vaya ocurriendo.

7 comentarios:

  1. Qué bonitos...
    A mí me encantan los cuentos, todos, me gustaría tener una estantería solo de cuentos. ME flipan. Y te comprendo, a mí tb me cuesta muchísimo elegir.
    BEsos.

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  2. Vio, me sorprende muchisimo cuanto sabes de esto, y se ve ademas que te apasiona. Si es verdad que las librerias te dejan a cuadros con la cantidad de cosas que hay, entradas como estas ayudan, gracias mil!
    Besitoooos!

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  3. Qué chulada todos. Yo compraba muchos con marionetas, con pop-ups o con cositas que ellos pudieran manejar. Uno de sus preferidos y que conservamos, trataba de una familia de ositos y traía un reloj. En cada página nos decían e ilustraban con dibujos muy chulos lo que hacía la familia y la hora y nosotros poníamos las agujas, por ejemplo la familia desayuna a las nueve, pues poníamos las nueve, se lava los dientes a las nueve y media, pues poníamos nueve y media...y a lo tonto se aprendieron la hora con menos de tres años y llevaban reloj infantil de aguja y lo entendían aún sin saberse bien los números, porque eso sí, mis hijos eran de los de pedir cuentos en modo bucle, tenían muchos y variaban poco, jejeje, y claro, se aprendían los contenidos de memoria.

    Besos y me encanta este post.

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  4. Hola! Ayys no sabes cuanto te agradezco esta entrada!!! Me ha hecho hasta ilusión, jajaja. La verdad es que ahora mismo voy un poco perdida, sobre todo porque quiero comprarle a un bebe pero también a una niña de poco más de dos años, así que entrada me viene genial sobre todo para comprarle los primeros cuentos a él.
    Si haces más entradas de este tipo avísame por si se me pasara, que me van a venir muy bien, jejeje.
    Besos!

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  5. Me ha encantado el poot!! Me encantan los cuentos!! Me encanta leerlos y regalarlos!!
    Besicos!!

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  6. Si es que hay tantas tentaciones para los chiquitines de la casa!
    Besotes!!!

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  7. Hola preciosa!
    Woooow! que entrada más genial, aunque no tengo nenes pequeños, de momento ya pase esa etapa aunque me imagino que pronto me llegara la de abuela me viene genial estas entradas así iré aprendiendo para cuando llegue la hora.

    −Fantasy Violet−
    Besotes! ♥ 

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